Cómo Ana cambió comparaciones interminables por paz mental
Ana llevaba años saltando entre fondos de moda hasta que decidió adoptar un solo ETF global y un agregado de bonos. Redujo costos, eliminó duplicidades y definió un rebalanceo anual. En 2020 mantuvo la calma al ver caídas fuertes, porque su plan decía exactamente qué hacer. Volvió a sus aportes automáticos, evitó operar por ansiedad y, pasados los años, notó que dormía mejor. Su mayor ganancia no fue un porcentaje, sino la serenidad cotidiana que alimenta la constancia y evita arrebatadas decisiones costosas.